Bajaremos dirección a Soto para luego ir ascendiendo poco a poco.

No me canso nunca de recorrer estos parajes, la subida desde la presa de Soto tiene un par de rampas duras, pero luego suaviza.
El pinar de Aguirre es una maravilla y las zetas de subida a Morcuera aunque se hacen durillas este año que el entreno ha sido escaso, es una gozada ir trazándolas y sufriéndolas sobre la bicicleta.
Y qué decir de la bajada por La Raya… IMPRESIONANTE.
Mención especial a nuestras nuevas incorporaciones, a pesar de algún sustillo y de probar el barro, se llevan un notable, en poco tiempo no habrá quien las pare.
Pero lo mejor… las cervecitas por gentileza del cumpleañeros, felicidades José Luis.

